En la Universidad de Utah están investigando para ver detrás de las paredes analizando la señal WiFi. Realmente no es una visión real, es algo parecido a una visión térmica.
Para la investigación se ha usado una señal habitual en los sistemas domóticos de los hogares digitales, pero se podría utilizar cualquier red inalámbrica de casa como la WiFi.
El sistema de espionaje casero se basa en el hecho de que cualquier objeto, y se incluye el cuerpo humano especialmente, afecta a la manera en que se propaga una señal inalámbrica. Si esa variación se estudia desde varios puntos, podremos saber qué ocurre en el interior de la habitación.
La novedad del desarrollo de los investigadores de Utah es que han usado emisores y receptores asequibles, por lo que cualquier podría en teoría montarse esta red de espionaje en casa.



